martes, junio 30, 2009
Registro y voluntad
Hace 160 años no hubiera podido registrar las clases de francés que escucho de tal manera que pudiera reproducirlas tal y como las escucho. Podría haberlas registrado con ayuda del abecedario, pero, por supuesto, este método me impediría aprender, pues lo que quiero conservar en el registro es la modulación, timbre, tono, etc., del discurso para entrenarme a imitarlo. Ahora sólo necesito introducir el CD a mi computadora y la magia se realiza. ¿Y es que, quién pensaría que algo tan sencillo como una membrana conectada a una cuña podría lograr el truco? Quizás hace 160 años hubiera tenido la voluntad para transcribir las notas que acompañan al CD a una libreta, pero hoy, ante la magnífica facilidad con que mi computadora hace algo que era imposible, no encuentro la menor motivación. Claro, existen las fotocopiadoras, los escaneres, pero quién sabe; no entran en el juego de oralidad vs. literalidad y por ello no me entusiasman. (Por eso y porque mi computadora copia al CD ¡gratis!)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
¿adónde tendremos que acudir nosotros con nuestras esperanzas?- A nuevos filósofos, no queda otra elección; a espíritus suficientemente fuertes y originarios como para empujar hacia valoraciones contrapuestas y para transvalorar, para invertir "valores eternos"; a precursores, a hombres del futuro, ... que coaccionen la voluntad de milenios a seguir nuevas vías.
Friedrich Nietzsche
Ôþalan
- Juan Francisco Orea Retif
- Resentido (y cada día más), sin pertenecer a la escuela
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada