miércoles, junio 24, 2009

La gente prefiere conocer la excepción antes que ser excepcional

¿Por qué? Y ¿qué nos lleva a ser excepcionales,

a) una costumbre evolutiva por destacar del resto de competidores?
b) nuestro impulso yoico por satisfacer las exigencias paternas introyectadas como reclamos del super yo?
c) la concepción capitalista de las habilidades?
d) el deseo romántico de encontrar aguas profundas en la experiencia?
e) la convicción de esto, sea lo que sea, no puede ser todo lo que nos tenía deparada la vida?

¿No es la última opción una forma de evadir las primeras? ¿Quién sugiere otras?

Entendería el deseo de un marxista si quisiera matar a un burgués por aburrido, por vivir tragedias burguesas. Lástima.

¿adónde tendremos que acudir nosotros con nuestras esperanzas?- A nuevos filósofos, no queda otra elección; a espíritus suficientemente fuertes y originarios como para empujar hacia valoraciones contrapuestas y para transvalorar, para invertir "valores eternos"; a precursores, a hombres del futuro, ... que coaccionen la voluntad de milenios a seguir nuevas vías.

Friedrich Nietzsche

Ôþalan

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Juan Francisco Orea Retif
Resentido (y cada día más), sin pertenecer a la escuela
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