jueves, junio 25, 2009

Eso es poesía

La primera cosa que aprende el indígena es a ponerse en su lugar, a no pasarse de sus límites. Por eso sus sueños son sueños musculares, sueños de acción, sueños agresivos. Sueño que salto, que nado, que corro, que brinco. Sueño que río a carcajadas, que atravieso rios de un salto, que me persiguen muchos autos que no me alcanzan jamás. Durante la colonización, el colonizado no deja de liberarse entre las nueve de la noche y las seis de la mañana.

Frantz Fanon, Los Condenados de la Tierra, 1961

¿adónde tendremos que acudir nosotros con nuestras esperanzas?- A nuevos filósofos, no queda otra elección; a espíritus suficientemente fuertes y originarios como para empujar hacia valoraciones contrapuestas y para transvalorar, para invertir "valores eternos"; a precursores, a hombres del futuro, ... que coaccionen la voluntad de milenios a seguir nuevas vías.

Friedrich Nietzsche

Ôþalan

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Juan Francisco Orea Retif
Resentido (y cada día más), sin pertenecer a la escuela
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